El mercado discrimina a las mujeres y los jovenes

LAS  MUJERES, LOS JOVENES MENORES DE 24 AÑOS Y LOS MAYORES DE 50 AÑOS VICTIMAS DE LA FALTA DE TRABAJO

Del análisis de la información del mercado laboral, se observa que del total de mujeres solo trabajan el 24%, los jóvenes menores a 24 años el 19% y los mayores de 50 años solo el 25% tienen trabajo. En tanto que los mayores de 70 años  solo trabajan el 3% de ellos.

 Lic Miguel  A Aquino

Master  en  Der. Tr. –Univ de Barcelona-

 Investigador del IEFER

En la última medición del mercado laboral en la República Argentina, primer trimestre del año 2004, se habría determinado que el nivel de desocupación del  NEA alcanzaba el 10,4% de la población económicamente activa, aunque si en esa medición incluíamos como  desocupados a los trabajadores que contaban con un plan de Jefe de hogar, este porcentaje se elevaba  a más del 33,06% en todo el conglomerado del Nordeste Argentino. En la intención de realizar una aproximación de la situación del  mercado laboral en estas provincias, se trabaja con información del INDEC (censo al Dic/01), a los fines de determinar la composición del mercado de trabajo en función del sexo y edad de los componentes de la población económicamente activa del Chaco.

En este análisis surge que  la falta de trabajo afecta muy fuertemente al sector compuesto por mujeres, jóvenes menores de 24 años y los miembros de la población económicamente activa de más de  55 años. Esta situación nos muestra la diferencia de efecto existente en los trabajadores acorde al sexo y a la edad con la que cuentan al momento de pretender integrarse al mercado laboral.

 I) Población del Chaco por condición de actividad

En el primer cuadro podemos observar que del total de la población económicamente activa  mayor de 14 años, que suman los 651.224 habitantes de este sector, el 64 % del mismo se encuentra compuesto por hombres y  el 36% restante pertenece al mercado femenino. Esta primera lectura nos indica que en la búsqueda de trabajo y del sustento familiar la participación del sexo masculino es mayor, que el de la mujer  en todo nuestro territorio provincial, con la consiguiente importancia porcentual en su inserción.

 

Población del Chaco por condición de actividad

 

Sexo

Población mayor de 14 años

Población Económicamente Activa

Población NO económicamente Activa

Total

651.224

332.299

318.925

 

Varones

321.772

214.235

109.337

 

Mujeres

329.452

119.864

209.588

 

II) Nivel de ocupación de los habitantes mayores de 14 años por sexo

En un segundo análisis desarrollamos la situación de la mujer en el mercado de trabajo, podemos concluir de esta medición que del total de mujeres que integran la PEA, solamente cuentan con trabajo el 24,17%. Por otra parte, en el caso de los hombres, estos integran prácticamente el 50% del universo de trabajadores con empleo sobre el total de la población económicamente activa mencionada. Esta diferenciación tiene dos orígenes, por un lado la escasa participación del sexo femenino en la población económicamente activa, y por otro lado la mejor oferta de trabajo para el sexo masculino, cuyo origen podría encontrarse en la baja diferenciación de actividades que conforman la oferta de trabajo laboral local.

Mercado laboral según sexo

 

 

 

 

Sexo

Total

Población NO Econ. Activa

Población Económicamente  Activa

PEA Ocupada

PEA No Ocupada

PEA con trabajos/ Total habitantes en %

Mujer

   329.452

209.588

119.864

79.622

46.054

24,17 %

Varón

321.772

109.337

212.435

159.364

53.071

49,53%

 

III) Personas con trabajo según el nivel de  edad

En una tercera lectura de los datos procesados, enunciamos el grave efecto que tiene la falta de trabajo sobre la proporción  de personas según el rango de edad de cada una de ellas. En una primera apreciación  podemos observar que los jóvenes del rango entre 14 y 24 años de edad, solamente el 19,05% se encuentran trabajando. En una segunda interpretación y que afecta al hombre en su plenitud de edad y de experiencia laboral, aquellos que conforman el  tramo que supera los 50 años, solo el 31% de ellos tienen un trabajo, agravándose esta situación cuando los mismos superan los 55 años cuando la afectación de trabajo desciende al 25%.

En conclusión vemos que los integrantes del  primer rango están desocupados más del 70%. En el caso de los mayores de 50 años, la carencia de trabajo llega al 69%,  y para los que cuentan con mas de 55 años , no tienen trabajo el 75%  de ellos. Finalmente en el caso de los mayores de 70 años, no tienen trabajo más del 96% de personas de la  PEA que se encuentran en ese tramo de edad.

 

Nivel de ocupación por edad

 

 

Edad

Total

Ocupada

Porcentaje con trabajo

Porcentaje sin trabajo por edad

 

14/24 años

209.052

39.819

19,05

70,05

 

Mas de 50 años

157.117

49.153

31,28

68,72

 

Mas de 55  años

117.200

29.341

25,03

74,97

 

Más de 70 años

60.416

2.027

3,36

96,64

 

 

IV) Conclusión

La primera reflexión que podemos esbozar se refiere a la escasez de trabajo que asola a la República Argentina en general y en particular a las provincias pobres entre las que se cuentan las integrantes del conglomerado del NEA. En segundo lugar, vemos con profunda preocupación la discriminación que produce el mercado de trabajo ante los diversos rangos de edad de aquellos que pugnan por entrar a dicho mercado. En el  caso de los jóvenes vemos que la participación en el mercado es muy escasa, produciendo un alto grado de frustración por no poder conseguir trabajo . En cuanto a las personas que superan los 50 años, y que por su propia experiencia acumulada están en plena madurez laboral, se encuentran con la triste realidad de no poder llevar el sustento diario a sus hogares al no poder ingresar al mercado de trabajo. Finalmente, vemos con honda preocupación  la baja participación de la mujer en el mercado laboral con sus insoslayables efectos personales y sociales (caso de mujer jefe de hogar). El panorama laboral es de extrema gravedad, y aquí nuevamente vale la reflexión sobre la importancia que tiene el ESTADO protector para contribuir que las empresas privadas de su jurisdicción puedan demandar esta mano de obra ociosa, logrando así el trabajador desocupado  dignificarse con el trabajo, obteniendo el orgullo de poder ganar el sustento para si y su grupo familiar.